Fundación

Yo No Colaboro

Declaración institucional

Principios de no colaboración frente a intervenciones ilícitas sobre personas

La Fundación LIBERTECH invita a las personas a NO  COLABORAR con prácticas que impliquen intervención sobre personas, tratamiento de datos sensibles o generación de efectos, cuando estas se realicen sin consentimiento libre, previo e informado, sin control ético independiente o fuera del marco legal vigente, aun cuando se presenten bajo discursos de vigilancia necesaria, urgencia o interés público.

Ámbitos en los que no debe haber  colaboración civil

La Fundación rechaza toda forma de participación, facilitación u omisión frente a las siguientes prácticas:

  • Experimentación en seres humanos sin consentimiento, ya sea con fines científicos, tecnológicos, comerciales o institucionales, en contextos públicos o privados.

  • Ensayos clínicos o estudios observacionales no autorizados, incluidos aquellos de carácter neurocognitivo, biométrico o conductual, que impliquen captura, inferencia o uso de datos sensibles sin consentimiento.

  • Pruebas tecnológicas o evaluaciones de sistemas que generen efectos físicos, psíquicos o conductuales sobre personas, sin evaluación ética ni autorización sanitaria.

  • Uso de personas como sujetos de prueba encubiertos, tratándolas como medios para validar tecnologías, modelos algorítmicos o hipótesis experimentales.

  • Difamación, estigmatización o destrucción reputacional, como mecanismos para desacreditar, silenciar o neutralizar a personas afectadas o denunciantes.

  • Facilitación de entornos privados (hogares, espacios comunitarios o laborales) para prácticas de vigilancia, monitoreo o intervención encubierta sobre terceros.

  • Participación en dinámicas comunitarias de presión o descrédito, cuando estas forman parte de una arquitectura de intervención dirigida o encubrimiento estructural.


Efectos buscados por estas prácticas (análisis estructural)

Desde un enfoque técnico y de derechos humanos, este tipo de prácticas suele orientarse a generar:

Objetivo estructural Descripción Efecto esperado Resultado posible
Deslegitimación Presentar a la persona como no fiable o inestable Reacciones inducidas ante presión sostenida Pérdida de credibilidad
Patologización Atribuir las denuncias a causas individuales Desvío del análisis técnico Estigmatización
Aislamiento social Deterioro de redes familiares o laborales Angustia, retraimiento Indefensión
Daño económico Afectación del trabajo o ingresos Vulnerabilidad material Dependencia
Neutralización Impedir denuncia o acceso a protección Silenciamiento Continuidad del abuso

Estos efectos no son accidentes, sino consecuencias previsibles de arquitecturas de intervención dirigida, cuando operan sin control ni rendición de cuentas.

¿Puede ocurrir en el hogar?

Sí. El hogar puede convertirse en un espacio de especial vulnerabilidad, no porque sea el origen de estas prácticas, sino porque concentra rutinas personales, datos conductuales y condiciones de descanso que pueden ser observadas, inferidas o afectadas sin consentimiento. En contextos de intervención tecnológica dirigida, los efectos suelen percibirse con mayor intensidad en entornos privados, donde la persona se encuentra en reposo o con menor capacidad de respuesta. Esto no implica atribuir causas ni responsables, sino reconocer que ciertos impactos  como alteraciones del sueño, estrés persistente o sensación de intrusión  requieren evaluación técnica y pericial, sin patologizar a quien los experimenta.

Denuncia y alerta comunitaria

Solicitudes de “colaboración” y cooptación social

Si en tu barrio o entorno recibes solicitudes de “colaboración” basadas en acusaciones informales o rumores sobre otra persona —por ejemplo, que “está bajo observación”, “es peligrosa”, “es sospechosa” o expresiones similares—, es importante no normalizar ni reproducir ese tipo de mensajes.

Desde el marco de análisis de la Fundación LIBERTECH, estos acercamientos pueden formar parte de estrategias de presión social o estigmatización, cuyo efecto es aislar, desacreditar o debilitar a una persona, sin que exista información verificable ni autoridad competente que los respalde.

Este tipo de mensajes no son neutrales: suelen basarse en información incompleta, manipulada o derechamente falsa, y buscan generar adhesión social acrítica, trasladando a terceros la carga de vigilar, excluir o presionar a otra persona.

¿Qué hacer si te sucede o lo observas?

  • No replicar ni amplificar rumores o acusaciones sin fuente verificable.

  • Registrar lo ocurrido (fecha, hora, texto, audio o contexto del mensaje).

  • Conservar evidencia de solicitudes de colaboración o presiones indebidas.

  • Buscar orientación en organizaciones de protección de derechos, como la Fundación LIBERTECH, o en las autoridades competentes, según corresponda.

  • Evitar actuar en aislamiento y promover el diálogo comunitario informado.

Denunciar y no colaborar con este tipo de prácticas no es un acto de desobediencia, sino una forma de protección cívica y responsabilidad ética.
La Fundación LIBERTECH orienta a las personas sobre cómo documentar hechos, protegerse y canalizar denuncias de manera segura, siempre desde un enfoque respetuoso de la dignidad humana y los derechos fundamentales.


Aclaración conceptual clave

La intervención dirigida basada en datos sensibles  antes descrita de forma imprecisa como “acoso organizado” o “gangstalking”  no constituye un fin en sí mismo, sino que puede operar como mecanismo de encubrimiento, neutralización o control, especialmente en contextos donde existen prácticas de experimentación no consentida, vigilancia tecnológica o tratamiento ilícito de datos.

El abandono de esos términos responde a la necesidad de proteger a las personas afectadas, evitar su patologización y elevar el análisis al plano técnico, jurídico y pericial.


Posición institucional

La misión de la Fundación LIBERTECH es documentar, educar y promover reformas legales y éticas que permitan prevenir, investigar y sancionar estas prácticas, garantizando la libertad cognitiva, la privacidad mental, la integridad psíquica y la dignidad humana.

Este compromiso implica no colaborar con ninguna acción que vulnere estos principios, y promover activamente estándares de responsabilidad, consentimiento y protección de derechos fundamentales.